La inteligencia artificial ha transformado la creación de contenidos, pero también ha provocado una explosión de páginas generadas automáticamente con un único objetivo: posicionarse en Google.
La última actualización contra el spam de Google vuelve a poner este fenómeno en el centro del SEO. Distintos análisis realizados tras la actualización de agosto de 2026 apuntan a que uno de los tipos de sitios más afectados habría sido el formado por páginas y artículos generados de manera masiva mediante inteligencia artificial para captar búsquedas y manipular los resultados.
Esto no significa que Google esté penalizando el contenido creado con IA. La diferencia está en cómo y, sobre todo, para qué se utiliza esa tecnología.
Google no está persiguiendo la inteligencia artificial
Este matiz es fundamental.
Utilizar ChatGPT u otras herramientas de inteligencia artificial para investigar, estructurar, redactar o mejorar un contenido no convierte automáticamente una página en spam.
El problema aparece cuando la IA permite producir cientos o miles de páginas prácticamente automáticas, creadas principalmente alrededor de palabras clave y sin aportar suficiente valor al usuario.
Los análisis publicados después de la actualización señalan precisamente al método de producción masiva como uno de los posibles factores comunes entre numerosos sitios afectados.
Por tanto, la pregunta ya no debería ser:
«¿Este artículo está escrito con IA?»
Sino:
«¿Este contenido existe porque realmente ayuda al usuario o simplemente porque queremos posicionar una palabra clave?»
Y esa diferencia es cada vez más importante.
El nuevo sistema de Google contra las redes de spam con IA
Hay otro elemento especialmente interesante detrás de esta actualización.
Google ha publicado recientemente una investigación sobre un sistema denominado Scalable Cluster Termination System (S-CTS), diseñado para identificar y combatir redes de spam generado mediante inteligencia artificial a gran escala.
Esto no demuestra que dicho sistema sea exactamente el responsable de los cambios observados durante la actualización de agosto, pero sí muestra claramente hacia dónde está avanzando la tecnología antispam de Google.
El buscador ya no tiene que analizar necesariamente una página de manera aislada. La detección de patrones entre grupos de páginas y sitios permite combatir operaciones de generación masiva de contenido de una forma mucho más escalable.
¿Qué tipo de contenido puede tener problemas?
Imaginemos una empresa que quiere posicionarse en toda España.
Con IA podría generar automáticamente páginas como:
«Agencia SEO en Granada»
«Agencia SEO en Málaga»
«Agencia SEO en Sevilla»
«Agencia SEO en Córdoba»
«Agencia SEO en Jaén»
Crear páginas locales no es necesariamente un problema.
El riesgo aparece cuando las cinco páginas son esencialmente el mismo contenido y únicamente se sustituye el nombre de la ciudad.
Lo mismo ocurre con blogs capaces de publicar decenas o cientos de artículos automáticamente cada día.
La cantidad de contenido deja de ser una ventaja cuando no existe detrás una estrategia editorial, experiencia real, revisión o información diferenciadora.
La revisión humana vuelve a ser fundamental
Uno de los casos mencionados en los análisis de esta actualización resulta especialmente interesante: un medio que utiliza inteligencia artificial para generar contenido aparentemente no habría sufrido problemas, pero sus responsables aseguran que los artículos pasan por una revisión humana antes de publicarse.
Es solamente un caso y no permite establecer una relación causal, pero representa bastante bien una forma responsable de utilizar estas herramientas.
La IA puede acelerar muchas partes del trabajo:
investigación, ideas, estructuras, análisis de palabras clave, borradores, resúmenes o documentación.
Pero después debe existir criterio.
Un profesional tiene que comprobar la información, eliminar contenido genérico, añadir experiencia, incorporar ejemplos y asegurarse de que la página responde realmente a la intención de búsqueda.
¿Significa esto el final del contenido SEO generado con IA?
No.
Probablemente significa exactamente lo contrario: la IA seguirá formando parte del SEO, pero publicar contenido automático sin una estrategia detrás será cada vez menos viable.
Las empresas deberían utilizarla como herramienta para mejorar sus procesos, no como una máquina para llenar Google de páginas.
Una estrategia sólida debería combinar IA con conocimiento profesional, fuentes fiables, experiencia propia, información original, casos reales y una buena arquitectura SEO.
Calidad frente a cantidad: el SEO vuelve a marcar diferencias
Durante años ha existido la tentación de pensar que publicar más contenidos equivale automáticamente a conseguir más tráfico.
La inteligencia artificial multiplicó esa posibilidad.
Si antes una empresa podía preparar cuatro artículos al mes, actualmente podría generar cientos utilizando automatizaciones.
Pero precisamente esa facilidad hace que Google tenga que mejorar sus sistemas para distinguir entre contenido creado para usuarios y contenido producido únicamente para ocupar posiciones en sus resultados.
La ventaja competitiva ya no estará en quién pueda generar más contenido, porque prácticamente cualquiera puede hacerlo.
Estará en quién pueda aportar mejor contenido.
¿Cómo deberían utilizar las empresas la IA para hacer SEO?
Desde Kliché consideramos que inteligencia artificial y SEO no son estrategias enfrentadas.
La IA puede convertirse en una herramienta extraordinaria para analizar datos, encontrar oportunidades, desarrollar contenidos y mejorar procesos. Pero debe existir una estrategia SEO y un profesional tomando las decisiones.
Antes de publicar un contenido deberíamos preguntarnos:
- ¿Responde realmente a una búsqueda del usuario?
- ¿Aporta algo diferente a los resultados que ya existen?
- ¿Está revisado por una persona?
- ¿Incluye conocimiento, ejemplos o experiencia propia?
- ¿Forma parte de una estrategia de contenidos coherente?
- ¿Publicaríamos este artículo aunque Google no existiera?
Si prácticamente todas las respuestas son positivas, estamos muy lejos del modelo de generación masiva de spam que Google intenta combatir.
El futuro del SEO no es escribir sin IA, sino utilizarla mejor
La actualización antispam de Google deja una conclusión importante para empresas y profesionales del marketing digital.
El problema no es utilizar inteligencia artificial. El problema es utilizarla para producir contenido a escala cuyo principal propósito sea manipular los resultados de búsqueda. Los propios análisis disponibles sobre la actualización insisten en que todavía existen elementos anecdóticos y que no puede atribuirse toda la actualización exclusivamente al contenido generado mediante IA.
La IA permite trabajar más rápido. Google, mientras tanto, está mejorando su capacidad para detectar cuándo esa velocidad se utiliza para crear valor y cuándo se utiliza simplemente para generar ruido.
